Analistas señalan que la OPEP ha perdido credibilidad

El cierre de los precios del petróleo de ayer fue tan engañoso como esos partidos de fútbol que terminan empatados a pesar del dominio total de uno de los equipos. El WTI acabó el día 1,44% abajo, mientras que el Brent tuvo una caída de 0,44%.

Sin embargo, más temprano en la jornada de negociación, los precios sí registraron caídas abruptas–de 4,31% y de 5,84%, respectivamente– que reflejaban lo ocurrido el domingo: el fracaso de la reunión sostenida en Doha por los grandes exportadores de crudo con el fin de congelar la producción a los niveles de enero.

¿Qué salvó, entonces, la cotización del petróleo? Una “oportuna” huelga indefinida iniciada por trabajadores de la Compañía de Petróleo de Kuwait, que obligó a dicho país a cortar en cerca de dos tercios su bombeo diario.

1. UNA REUNIÓN CLAVE
En la capital catarí se reunieron los representantes de 16 naciones, incluidos los 13 países miembros de la OPEP y Rusia, el segundo productor mundial. Irán también fue invitado pero no envió ningún funcionario a la cumbre.

El motivo era congelar el bombeo de crudo a sus niveles de enero y así contener la caída del precio del hidrocarburo, que ha perdido más de 70% desde el 2014 debido al exceso de oferta.

“El mercado veía la posibilidad de que, una vez alcanzado el acuerdo para congelar la producción, los países involucrados dieran el siguiente paso: recortarla”, explica Andrés Herrera, analista senior de estrategia de Credicorp Capital. “Con el fracaso de las negociaciones en Doha, este escenario luce ahora más improbable en el corto plazo”, añade.

2. EL CÁRTEL FALLIDO
El mercado pensó que la cumbre de Doha podía torcer el brazo de Irán para que se sumara al pacto. Pero ello fue imposible.“Ponerse de acuerdo en una reducción de cuotas de producción cuando los ingresos están mermados por los precios es casi imposible”, afirma Luis Fernández, socio director de la consultora Gas Energy.

La cumbre, en perspectiva, es vista como un riesgo innecesario: solo Irán está trayendo nueva producción al mercado de manera significativa y ya había adelantado que no se plegaría a ningún pacto, pues busca recuperar participación de mercado luego de que se le levantaran las sanciones económicas por su programa nuclear.

La OPEP, en cambio, perdió credibilidad a ojos del mercado y de sus propios miembros. “Cualquier esperanza de una respuesta coordinada de la OPEP en materia de oferta ahora se halla en cero”, dijo a Bloomberg David Hufton, director gerente del bróker especializado en petróleo PVM Group.

3. VOLATILIDAD Y RECUPERACIÓN
“La próxima fecha clave es el 2 de junio. Un acuerdo hasta entonces es muy poco probable”, agrega Herrera, de Credicorp Capital. Así, los precios volverían a cotizar entre US$30 y US$35 por barril , o incluso por debajo de ese rango si el sentimiento de mercado se torna negativo.

“Con acuerdo o sin acuerdo, la mayoría de analistas coincidimos en que el precio seguirá flotando entre US$35 y US$45 por barril por los próximos 12 a 18 meses”, añade Fernández, de Gas Energy.

Pasado ese lapso, dice Fernández, se podrían ver precios por encima de los US$50, pues comenzarían a sentirse los recortes de gastos exploratorios y de las reducciones de inventarios.

Hacia abajo, mientras tanto, el crudo tiene pisos estructurales, más allá de las huelgas en Kuwait. En primer lugar, el costo marginal de las empresas de ‘fracking’ en EE.UU., que en promedio fluctúa entre US$45 y US$60 por barril, pero que en los campos más eficientes puede llegar a US$20.

Y en segundo lugar está la resistencia fiscal de los países del golfo. Los campos de Arabia Saudí podrían operar a precios de US$10 por barril, pero su sociedad difícilmente soportaría los recortes de gasto y subsidios públicos.

EL COMERCIO